Cese de de actividades de docentes y no docentes en reclamo de la Ley de Financiamiento Universitario. Preparan una marcha federal para abril.
16/03/2026 – 06:38hs
Los gremios universitarios, tanto docentes como no docentes, comienzan este lunes un cese de actividades hasta el viernes 20, que afectará las clases en todo el país. La medida de fuerza fue dispuesta por la Asociación Gremial Docente de la UBA (AGDâUBA), la Conadu Histórica, la Asociación de Docentes de la UBA (Aduba), la Federación de Docentes de Universidades (FEDUN), la Federación del Trabajador de Universidades nacionales (FATUN) y también se suma la CONADU que también convocó a paros el lunes 30 de marzo y del lunes 27 de abril, en el marco de un plan de lucha progresivo para todo el semestre.
Hace más de una semana que las organizaciones gremiales anunciaron protestas en reclamo del cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario y de una urgente recomposición salarial en el marco de la convocatoria a paritarias que le exigen al gobierno. Vale aclarar que, por las huelgas, además del dictado de clases, también estarán afectados los servicios de los hospitales universitarios, que funcionarán únicamente con guardias mínimas.
Preparan la Marcha Federal Universitaria
Las organizaciones sindicales convocaron además a la realización de una marcha federal universitaria, con fecha propuesta para el 23 de abril, a coordinar con el Frente Sindical Universitario y la comunidad universitaria en general. La idea es fortalecer el contacto entre docentes y estudiantes y expresar masivamente en las calles la defensa de la universidad pública.
Las demandas se basan en la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario vigente, que obliga al Gobierno a convocar a paritarias salariales con actualizaciones basadas en el índice de inflación del Indec y a garantizar la recuperación salarial, por la caída de los ingresos sufrida entre 2024 y 2025 que, según los sindicatos, alcanza el 51 por ciento a noviembre del año pasado.
Desde la CONADU explicaron que, cada dos meses de incumplimiento de la ley equivale a la pérdida de un salario completo y exigieron tanto al Poder Ejecutivo como al Poder Judicial una resolución urgente a la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. Por eso, solicitaron a legisladores de todos los bloques del Congreso a rechazar cualquier intento de modificar una ley que fue apoyada y ratificada por una amplia mayoría plural y federal.
Rechazo al proyecto enviado por el gobierno al Congreso
Los sindicatos expresaron su rechazo total al nuevo proyecto de financiamiento enviado por la Casa Rosada al Congreso, detallando que «solo reconoce la pérdida salarial de 2025, omite la correspondiente a 2024 y no garantiza mecanismos de actualización que acompañen la inflación».
En este punto cuestionaron la propuesta oficial que plantea un aumento del 12 por ciento en tres cuotas hasta octubre próximo, al considerarla «insuficiente». La conducción de AGDâUBA advirtió que «no volverán a las aulas hasta que se pague el 51 por ciento adeudado y se cumpla la ley vigente». El argumento del gobierno de no cumplir con la Ley de Financiamiento de las Universidades es que «afecta el superávit fiscal».
En tanto, el secretario General de la FEDUN, Daniel Ricci, aseguró que «este paro va a ser contundente y prácticamente total en las 60 universidades públicas, demostrando la gravedad de la situación que atravesamos los universitarios». Anunció que durante toda la semana se van a realizar actividades de protesta y visibilización del conflicto en las distintas casas de estudio de todo el país y expresó que «es insólito y grave para la democracia que un gobierno se niegue a cumplir una ley sostenida por mayoría absoluta en ambas cámaras».
Sostuvo que el principal reclamo es que convoquen a paritarias ya, para discutir una recomposición salarial y avisó que «no están dadas las condiciones normales para que inicie el ciclo lectivo, por los bajos salarios que está generando consecuencias como que los docentes busquen otros trabajos o muchos de ellos vayan a trabajos privados, y también por la falta de infraestructura para la universidad, falta de becas para los estudiantes, para llevar adelante los gastos de funcionamiento en aulas y hospitales».
