El avance de un frente frío de origen ártico en Texas dará inicio a un episodio de clima invernal que promete impactos significativos en amplias zonas del Estado de la Estrella Solitaria. A partir del viernes, se espera un descenso abrupto de temperaturas y la llegada de un sistema de tormentas.
La señal de alerta llegó desde el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés), que emitió un Winter Storm Watch (en español, alerta de tormenta invernal) para decenas de condados del norte y centro de Texas.
La advertencia estará vigente desde el viernes al mediodía hasta la mañana del domingo en gran parte del área de Dallas–Fort Worth y regiones aledañas, mientras que en el noreste del estado se extenderá hasta el domingo al mediodía. Según el organismo, existe una “amenaza significativa para la propiedad o la vida”.
Esta vigilancia cubre un amplio corredor que incluye condados densamente poblados y zonas rurales, lo que incrementa la preocupación por interrupciones en el transporte, posibles cortes de energía y dificultades para la respuesta de emergencia.
Las advertencias fueron emitidas en la madrugada del martes y se mantendrán activas hasta el 25 de enero, un período que coincide con la llegada y permanencia del aire más frío.
Los datos actuales provistos por Texas Storm Chasers indican que el período más delicado comenzará el viernes por la tarde. Durante esas horas, el frente frío avanzará rápidamente hacia el sur y provocará una caída marcada de las temperaturas, primero en el Panhandle, el oeste y el norte de Texas.
Hacia la noche del viernes y la madrugada del sábado, las precipitaciones se intensificarán mientras los termómetros descenderán por debajo del punto de congelación en amplias zonas.
En el área de Dallas–Fort Worth, Fox Weather señaló que los impactos más fuertes podrían sentirse a partir del viernes a las 21 hs, cuando la lluvia comience a transformarse en una mezcla invernal.
El sábado aparece como el día más crítico para los desplazamientos, con condiciones peligrosas en rutas y calles, mientras que el domingo llevará una disminución gradual de las precipitaciones, aunque no del frío.
Aunque los límites exactos aún pueden ajustarse, el consenso meteorológico marca claras diferencias regionales:
Zonas con mayor probabilidad de impactos severos
En estas áreas se esperan temperaturas bajo cero durante períodos prolongados y una mayor probabilidad de nieve o aguanieve, con efectos directos sobre la movilidad.
Regiones con riesgo de mezcla invernal
Aquí, la lluvia helada podría resultar incluso más disruptiva que la nieve, debido a la acumulación de hielo.
Si bien los especialistas aclararon que no se trata de una repetición del colapso invernal de febrero de 2021, el frío será notable. En la mañana del sábado, gran parte del norte y centro de Texas registrará mínimas en el rango de 20°F a 29°F (-6°C a -2°C), con sectores del Panhandle y del norte que podrían caer a valores de un solo dígito.
Durante la tarde del sábado, muchas localidades no superarán los 20°F a 30°F (-6°C a -1°C), mientras que el sur y la costa se moverán entre 40°F y 50°F (4°C a 10°C).
El domingo repetirá el patrón, con otra mañana de heladas intensas y una recuperación térmica muy limitada durante el día. Incluso donde la precipitación sea escasa, el frío por sí solo representará un riesgo considerable.
