Los datos que ofrece el anuario emitido por el Ministerio de Salud, “Estadísticas Vitales”, arrojan que en el año 2024 aumentó la mortalidad infantil en la Argentina. La tasa de mortalidad infantil por cada 1.000 nacimientos vivos, se ubicó en 8,5.
Se trató de un año en la economía argentina y la sociedad sintieron el cimbronazo de la devaluación de Javier Milei en diciembre del 2023 y del brutal ajuste realizado en el sector público y también en los recortes de Salud.
El otro dato alertador es el crecimiento de la mortalidad materna por cada 10.000 nacimientos vivos, trepó hasta el 4,4.
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Los datos ofrecidos por el Ministerio de Salud que comanda Mario Lugones, vino con una polémica. El anuario que estaba subido a la página oficial del ministerio, fue dado de baja por unos días. Fuentes oficiales explicaron ante este medio que se trató de una actualización de datos que se le realizó al archivo. Sin embargo, algunas voces especialistas en materia sanitaria sostuvieron que ambas archivos era “exactamente iguales”.
Con independencia de las versiones sobre los archivos, las cifras oficiales exhiben un deterioro en los números, sobre todo en lo relacionado en materia de mortalidad materna. La mortalidad materna tuvo un pico en plena pandemia. Más precisamente en el año 2021 cuando llegó a la cifra de 7,4 muertes cada 10.000 niños nacidos.
Sin embargo, desde el 2013 la estadística mantuvo cifras muy por debajo, salvo en el 2020 y en el 2021. Ya con la salida de la pandemia, en 2022 y 2023, las cifras se ubicaron en 3,4 y 3,2 respectivamente para dar un fuerte salto ubicándose en 4,4.
Las provincias que tuvieron pico de mortalidad materna son Formosa (14,9), Chaco (11,8), Santiago del Estero (10,5).
En el caso de la mortalidad infantil en el Ministerio de Salud, señalaron que el deterioro de las cifras tiene que ver “con consecuencias sociales de una catástrofe económica previa, que este gobierno recibió y está ordenando”. “La mortalidad infantil registrada en 2024 refleja condiciones sanitarias, sociales y económicas de meses anteriores, y no exclusivamente del año calendario en el que se publica el dato”, agregaron las fuentes oficiales.
La cifra de mortalidad infantil en 2024 se ubicó en 8,5 sobre 1.000 nacimientos vivos. En el 2023, peor año inflacionario de Alberto Fernández se ubicó en 8.
La cifra del 2024 se enmarca dentro de los parámetros de los últimos años, pero de acentuarse la tendencia quebraría una curva que con más y con menos desde el 2022, año de una feroz crisis en la que la cifra de mortalidad infantil se ubicó en 16,8 y desde entonces la tendencia es a la baja.
Los peores indicadores en provincias se dieron en Corrientes (14), Chaco (11,8), LA Rioja (11,7), Formosa (10,7), y Santiago del Estero (10,7).
El aumento del índice de mortalidad infantil se combina con una dramática caída de la tasa de natalidad y de embarazos, que vaticinan un acelerado cambio de composición de la sociedad argentina.
Las quejas de los especialistas en materia sanitaria por las cifras del anuario 2024, van a su vez en línea con el desfinanciamiento que Lugones y la cartera que conduce hace en áreas claves para la salud. El programa de cardiopatías congénitas sufre un recorte en el que se prevé 1370 intervenciones menos que en el 2024, tal como informó PERFIL. A su vez, desde diciembre del 2023, los hospitales públicos nacionales perdieron el 12% de su dotación de personal. El plan nacional de Prevención del Embarazo no Intencional en Adolescencia (ENIA) tuvo un desfinanciamiento del 80%. También hubo recortes en materiales para la prevención de transmisión de enfermedades sexuales.
