El precio internacional del petróleo volvió a escalar con fuerza entre viernes y el barril de Brent, referencia global para el mercado energético, se ubica ya en los 93 dólares, un nivel que no se registraba desde marzo de 2024.
La suba se produce en medio de la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente y la posibilidad de que el conflicto se extienda.
Según un informe publicado por el medio económico El Economista (edición española), el Brent avanzó alrededor de 5,3% en la jornada, alcanzando los 93 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) —la referencia de Estados Unidos— superó los 87 dólares por barril, con un salto cercano al 8%, alcanzando valores que no se veían desde septiembre de 2023.
Guerra en Medio Oriente: el petróleo sube 22% y el GNL 77%, y abre interrogantes para la economía argentina
La guerra impulsa el precio del crudo
De acuerdo con el análisis del citado medio internacional, el repunte de los precios está directamente vinculado con la escalada militar en Medio Oriente, luego de nuevos bombardeos sobre Beirut y objetivos en Irán, lo que elevó el temor de los mercados a una interrupción del suministro energético.
La situación se agravó además tras declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien sostuvo que su gobierno no aceptará negociaciones con Irán que no impliquen una “rendición incondicional”, un mensaje que fue interpretado por los mercados como señal de un posible conflicto más prolongado.
A esto se sumó la participación militar de Estados Unidos en ataques contra lanzadores de misiles balísticos iraníes, lo que profundizó la percepción de riesgo geopolítico en una región clave para el abastecimiento global de petróleo.
Chubut aprobó la exploración de uranio en Laguna Salada y Jaguar acelera su plan de trabajo
Shutterstock
Advertencias sobre un barril a 150 dólares
En ese contexto, el ministro de Energía de Qatar, Saad al-Kaabi, advirtió en una entrevista con el Financial Times que, si el conflicto no se resuelve rápidamente, el precio del crudo podría escalar hasta 150 dólares por barril.
El funcionario sostuvo que una guerra prolongada podría llevar a los países del Golfo a declarar “fuerza mayor” en sus contratos petroleros, lo que implicaría frenar exportaciones y reducir drásticamente la oferta mundial.
Distintos analistas internacionales coinciden en que el mercado todavía descuenta un conflicto de duración limitada, lo que explica que, pese al salto del petróleo, no se haya producido un shock aún mayor en los precios de la energía. Según el análisis de El Economista, varias consultoras financieras consideran que los inversores están asumiendo una resolución relativamente rápida del enfrentamiento, en línea con episodios recientes en la región que se resolvieron en pocas semanas. No obstante, el mismo informe advierte que esa lectura podría estar subestimando el riesgo de una escalada prolongada, especialmente si se amplía la participación de actores regionales o se ve afectado el suministro desde el Golfo Pérsico.
Minería con “controles más estrictos en el país”: la propuesta que lanzó Macharashvili con Comodoro como protagonista
Foto: archivo ADNSUR
Impacto potencial para Argentina
Para países productores como Argentina, una suba sostenida del precio del crudo suele tener efectos mixtos: mejora el ingreso de divisas por exportaciones, pero también presiona sobre los precios internos de combustibles y sobre la inflación.
En el caso de la cuenca del Golfo San Jorge, donde se concentra gran parte de la producción convencional del país, el comportamiento del Brent es seguido de cerca por empresas y gobiernos provinciales, ya que marca la referencia internacional que influye en las decisiones de inversión y actividad en el sector.
Torres y el petróleo: «Me dicen que YPF no se vaya, pero la empresa tiene una unidad de negocios más rentable en Vaca Muerta’
La gran duda es si este nivel de precios podría mantenerse, en función de la duración del conflicto, o si podría reducirse en pocas semanas, si es que hay una rápida resolución y se vuelve a la tendencia bajista previa, cuando gran parte de las proyecciones situaba el barril en torno a los 60 dólares.
